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Alquilar un coche en Israel: Dónde aparcar, cómo conducir y la multa que nos comimos


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Compartimos con vosotros nuestra experiencia alquilando un automóvil para ir de Tel Aviv a Jerusalén y al Mar Muerto.

Llegas a un nuevo país y parece que todos conducen como locos. ¿Os ha pasado, verdad? Sí, a nosotros también. Esa misma sensación, que tanto abruma, la tuvimos al llegar a Israel.

El taxista que nos recogió en el aeropuerto de Tel Aviv llegó a poner su coche a 190 km/h, aprovechándose de que era Shabbat y las carreteras estaban medio vacías.

Pero esa impresión se disipó con el paso de los días. Es más, diría que en Israel conducen parecido a España, o por lo menos no tan diferente como en otros países. Eso sí, hay muchas peculiaridades que debéis conocer. Nosotros desconocíamos muchas de ellas, otras no, y por alguna terminamos pagando el pato.

No os preocupéis, porque os las vamos a contar todas. Si vais a alquilar un coche en Israel, esto es lo que necesitáis saber.

El sábado solo abren las oficinas de los aeropuertos

El Shabbat (sábado) es el día santo en Israel y casi todo está cerrado. Sabemos que es posible que lleguéis el viernes a última hora o ese mismo sábado, pero haceos a la idea de que solo podréis tomar un coche en el aeropuerto, ya que las oficinas de alquiler situadas en la ciudad no estarán abiertas.

El domingo ya es otra cosa. La nuestra, Budget, abrió a las 08:30 y allí estuvimos como un clavo para comenzar la aventura.

¿Se necesita tarjeta de crédito? ¿Es necesario el permiso de conducir internacional?

Habíamos leído que sí. De hecho, en la reserva del coche, la propia compañía hacía hincapié en ambos puntos. No disponíamos ni de una ni del otro, pero estábamos confiados, sobre todo en el tema de la tarjeta de crédito, pues muchas veces antes ya habíamos abonado la fianza en otros países con nuestras tarjetas de débito.

Aunque al parecer en Israel es requisito que los conductores extranjeros tengan en su posesión la licencia de conducir internacional, con nuestros carnets de conducir españoles (y en español) fue suficiente.

Y en cuanto a la tarjeta, es cierto que no aceptaron nuestra debit card de Revolut, pero pudimos bloquear el depósito (de casi 800 euros) con una tarjeta de débito de Barclays.

Ah, por cierto, pagamos lo equivalente a 85 euros por dos días completos.

En Israel los coches son automáticos

Si ya habéis conducido vehículos automáticos, bien; si no, no os preocupéis. Los automáticos son más sencillos que los manuales, solo requieren conocer 2-3 conceptos y en unos minutos os habréis hecho con el control.

La palanca de nuestro coche, un Kia Picanto, tenía tres posiciones: R para la marcha atrás, N para punto muerto y D para ir hacia adelante. Otros coches pueden tener P para aparcar e incluso otras funcionalidades. Más allá, tenía una especie de posición intermedia con la que poder acelerar los cambios.

Además, bajo el panel de control a la izquierda, había 10 botones con números del 0 al 9. Cada vez que se encendía el coche, había que marcar el PIN de cuatro dígitos que nos proporcionaron al rentar el coche. Si no, y nos pasó más de una vez, el auto pitaba de una manera que no queremos ni recordar.

El mejor consejo que podemos dar es que os olvidéis del pie izquierdo. A diferencia de un coche manual, en un automático no se emplea: no hay embrague y, tanto para acelerar como para frenar, debéis hacerlo con el pie derecho. Con todo esto claro, estaréis listos para partir y disfrutar del viaje.

Aparcar gratis en Israel: es posible

Se puede estacionar el coche de manera gratuita, aunque os lo vais a tener que currar. En Tel Aviv no había estacionamientos sin coste a varias manzanas de nuestro hotel, incluso de noche, así que terminamos dejándolo en un subterráneo privado a un coste por noche de lo equivalente a 15 euros. Por cierto, las señales para aparcar en la calle están en hebreo.

Pero en Jerusalén sí encontramos un spot gratuito, a unos 25 minutos andando del centro. Aquí la localización:

En el Mar Muerto, el tercero de nuestros destinos, no hubo ningún problema para aparcar y darse un bañito.

Atascos y desvíos a las entradas y salidas de las ciudades: Tel Aviv y Jerusalén

No son urbes gigantescas, y en aproximadamente una hora podéis llegar de una a otra, pero no os fiéis. Sufrimos aglomeraciones, sobre todo, a la salida de Tel Aviv y a la entrada a Jerusalén. En nuestro caso, porque partimos a primera hora desde la primera y volvimos casi de madrugada, pero intuimos que ambas son problemáticas a horas punta.

No somos de comprar tarjetas SIM ni wiFI portátil, pero os vendrá bien tener Internet para conducir. Nosotros marcábamos la ruta en el hotel y con ella tirábamos todo el día, pero, claro, Google Maps no tiene en cuenta el tráfico si no está online y por ahí, creemos, perdimos mucho tiempo.

Como ejemplo, desde nuestro lugar de aparcamiento en Jerusalén hasta que tomamos la autopista, nos llevó más de media hora… y eso que era de noche y no había coches. No estamos seguros, pero creemos que esa ruta se podía haber acortado de manera importante habiendo tenido internet.

Que nos quiten lo bailado, eso sí, porque gracias a ello descubrimos la que hoy es una de mis carreteras favoritas: un descenso con curvas de aúpa que gocé como un enano. ¿La encontraréis?

¡Ojo! Carreteras prohibidas

Suerte tuvimos que antes de coger el coche habíamos leído que había una autopista por la que no se debe transitar. Es de pago y las cámaras registrarán la entrada y salida, para luego enviarle la factura a la compañía de alquiler, que os la hará pagar junto a un recargo extra. Es la 6, la autopista Rabin.

Esto no nos lo dijeron a la hora de alquilar el auto, pero lo preguntamos y lo ratificaron. Sabido esto, descartamos la 6 y no la tomamos en ningún momento de nuestro viaje. Y no nos hizo falta, porque Tel Aviv está perfectamente conectada con la capital sin necesidad de pagar peaje.

Como nota curiosa, en un momento de nuestro trayecto vimos garitas que bien parecían ser puestos de peaje. Pensamos que la habíamos liado, que en algún momento nos habríamos metido en una carretera de pago, pero no: eran casetas de Policía, en las que hacían control de pasaportes al regreso a Jerusalén procedentes del Mar Muerto.

Si queréis ir a Belén, os recomendamos que aparquéis el coche cerca de la frontera y crucéis andando. Para más información, podéis visitar nuestro artículo: La aventura de pasar la frontera de Jerusalén a Belén.

Carretera vacía y desértica en Israel

Cómo se conduce en Israel

Los israelitas abusan del uso de la bocina. Demasiado, para nuestro gusto. Fue la principal diferencia que percibimos respecto a España.

Las señales suelen estar en hebreo, árabe e inglés. Además, es habitual ver a conductores fumando y a coches de policía de incógnito.

120 km/h, la máxima velocidad permitida

Los límites de velocidad en Israel, a 2023, son los siguientes:

  • Ciudad: 50 km/h
  • Vía interurbana con un carril por sentido: 70-80 km/h
  • Vía interurbana con separación de calzada: 90 km/h
  • Autopista: 100, 110 ó 120 km/h

Controles y multas: la receta que nos llegó 10 días después

Debéis conducir con todos los sentidos puestos. Al estrés de conducir en un país desconocido, hay que sumar la cantidad de cámaras y radares tanto en territorio urbano como en autopista.

Especial atención a los Carriles Buses. Aunque están indicados, no es extraño caer en alguno de ellos por confusión o por querer cambiar de carril repentinamente. Damos fe de ello, tanto que a los 10 días recibimos una multa a nuestro correo electrónico.

Aunque la multa era en hebreo, había indicaciones en el email en inglés para poder pagarla. La nuestra fueron 500 séquels, algo más de 100 euros. Nos dieron de plazo seis meses para poder abonarla. Budget también nos cobró un cargo por la multa de 12 euros, por cierto.

Una curiosidad a la hora de echar gasolina

Solo tuvimos que echar gasolina una vez, para rellenar el depósito antes de devolver el coche. Muchas de las gasolineras tienen caja automática: pagas y echas. Pero, nunca antes lo habíamos visto, tuvimos que introducir la matrícula del coche en la máquina para poder autorizar la operación.

Nada problemático, obviamente, aunque sí curioso. El número queda registrado en el recibo, así no habrá duda de que fuisteis vosotros con vuestro coche quienes rellenasteis el depósito.

Nota: Obviamente, en este 2024 no recomendamos a nadie ir a Israel. De tener que hacerlo y poder, por favor consulta las fuentes oficiales para ganar en seguridad: por ejemplo, la del Ministerio de Asuntos Exteriores.


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Diego Martínez Montero
Diego Martínez Monterohttps://elmejorblogdeviajes.com
Periodista con más de 15 años de experiencia y viajero compulsivo de afición. Ahora mismo estoy ya planeando nuestro próximo destino. Te lo cuento todo en https://elmejorblogdeviajes.com/

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