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Cómo cruzar de Israel a Palestina: La aventura de pasar la frontera de Jerusalén a Belén


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Es una experiencia única que impacta. ¿Andando? ¿En bus? Aquí todos los detalles.

Si había un momento que esperábamos con ansia en nuestro viaje a Israel, era éste. Tel Aviv y, sobre todo Jerusalén, fueron ciudades que nos encantó explorar. Pero la aventura de viajar a Palestina nos reconcomía por dentro.

Los que nos conocéis, ya sabéis que nuestros viajes no son estilo Viajes El Corte Inglés. ¿Qué esperar? No lo sabíamos.

Éste, más que ningún otro, fue un viaje muy improvisado y de ahí que el paso a Palestina no resultara ser lo que teóricamente debía haber sido. Pero nos encantó.

Nota: Nuestra visita Belén data de la primavera de 2023. Por favor, en el momento que leas este artículo y antes de viajar a esta ciudad, por favor consulta cómo está la situación geopolítica y decide con responsabilidad.

Reserva una visita guiada a Belén

Debes saber que nuestra experiencia, la que te vamos a contar en este post, ha sido un tanto loca. No obstante, si prefieres ir con más calma y de manera organizada, puedes hacer un tour.

Te dejamos aquí en enlace de la web de Civitatis para la excursión.

¿Qué bus coger para ir de Jerusalén a Belén?

El autobús 21, directo al centro de Belén

Nuestra primera y vaga idea era seguir las recomendaciones que habíamos leído en Internet. Los blogs hablaban de cruzar la frontera en el autobús 21, que sale de la Puerta de Damasco de Jerusalén y en poco más de media hora te deja en la Natividad de Belén.

Para pasar de una ciudad a otra no hay ni que bajarse del autobús. Son los propios soldados isarelíes los que suben al vehículo y solicitan la documentación, en controles que pueden variar y ser más o menos exhaustivos según la ocasión.

El billete cuesta 7 sekels (alrededor de 2 euros) y es la opción cómoda que toma la inmensa mayoría de viajeros.

Pero nosotros ya empezamos rompiendo la norma yendo a una estación a medio camino. La Puerta de Damasco quedaba muy lejos así que, en cuanto vimos una parada de bus en una calle random de Jerusalén, nos detuvimos. Por ella pasaban decenas de autobuses, entre ellos el 21.

Ante nuestra desesperación, vimos como el 21 llegó hasta en dos ocasiones en el lapso de media hora, pero no paró en ninguna por ir demasiado lleno. Conclusión: si queréis cogerlo, llegad con tiempo a la Puerta de Damasco.

  • Origen y destino: Sale de la Puerta de Damasco y después de 30 paradas llega al centro de Belén.
  • Horarios y frecuencias: De 5:10 de la mañana hasta las 20:04 de la tarde. El último bus del viernes sale a las 5:45 PM y el servicio no se reanuda hasta el domingo a las 12.
  • Duración: Dependiendo del tráfico y de la duración de la inspección en la frontera, pero entre 30 y 45 minutos.
  • Precio: El billete cuesta 7 ILS (unos 2 euros), que se le pagan directamente al conductor.

Pero si apostáis por la aventura, seguid leyendo porque os contamos cómo fue la nuestra.

El bus 234, nuestra opción y recomendación

Habíamos leído que no tomásemos el 234 por dos razones: porque te obliga a cruzar la frontera andando y porque te deja a 40 minutos del centro de Belén (Bethelehem) caminando cuesta arriba.

A priori, ninguna de las dos era excluyente para nosotros, aunque el tiempo apremiaba y de ahí que inicialmente nos decantásemos por el 21. Sin embargo, como ya hemos indicado, nos vimos obligados a coger el 234 que, dicho sea de paso, pasó más veces que el 21.

Pagamos 5,50 sekels cada uno y tomamos sitio. De pie, porque ya no había ningún asiento libre. A cada parada entraban más y más ciudadanos palestinos, de vuelta a casa tras finalizar la jornada laboral. Éramos, creo, los únicos foráneos en un autobús que se llenaba al mismo ritmo que subía el termómetro. ¡Qué calor!

  • Origen y destino: Sale de la Puerta de Damasco y te deja en el Checkpoint, todavía en territorio de Israel, desde donde deberás caminar unos 40 minutos hasta llegar al centro de Belén.
  • Horarios y frecuencias: De 5:10 de la mañana hasta las 20:04 de la tarde. El último autobus del viernes sale a las 5:45 PM y el servicio no se retoma hasta las 12 del domingo.
  • Duración: El trayecto en el bus 234 es de unos 30 minutos.
  • Precio: El billete cuesta 5,5 ILS (unos 1,5 euros), que se le abonan directamente al conductor.

Al término del recorrido, nos bajamos del vehículo y seguimos al resto, que rápidamente se dirigió al checkpoint para cruzar a Cisjordania. Nos esperaban unos tornos bastante desagradables que daban a una especie de laberinto de pasillos que parecían no acabar nunca.

El paseo fue de unos dos minutos, no más, pero las ganas de salir eran demasiadas. No hubo interrogatorios, inspección de pasaportes ni nada que se le parezca. Sin haber probado la opción del Bus 21, ésta nos pareció más auténtica y la recomendamos al 100%.

La incertidumbre había desaparecido: estábamos en Palestina.

Vista panorámica de la ciudad de Belén

La entrada en Cisjordania

Ya no estás en la Israel judía sino en la Palestina musulmana. Y se nota. El decorado es diferente, aunque apenas pudimos darnos cuenta ante el asedio al que fuimos sometidos por los taxistas que allí se hallaban. Lógico, por otra parte: éramos los únicos extranjeros.

No estábamos interesados en ningún taxi y así lo hicimos saber. Todos nos respetaron menos uno, que se empeñó en seguirnos mientras mentía e incluso insultaba. Una frase suya quedará siempre en nuestra memoria: «¿Qué, a los israelís los respetabais y a nosotros no?».

Por suerte, al rato desistió. Entonces, nos plantamos y empezamos (un poco tarde, sí) a planear nuestra escapada a Belén. El problema era que no teníamos Internet y los locales presentes parecían más interesados en nuestro dinero que en ayudar.

Vimos a un grupo de mexicanos que se dirigían de vuelta a Israel. Hablamos con ellos, y menos mal. Nos indicaron que el último bus de regreso partía a las 20:30… ¡y eran las 18:30! No hace falta decir que en ese momento entendimos que la habíamos liado.

Pero estábamos en Belén, la histórica Belén, y había que aprovechar hasta el último segundo.

Qué ver y qué hacer en Belén: los imprescindibles

El Muro

A escasos 10 minutos andando de la frontera, está el Muro que separa Israel y Palestina. Se extiende a lo largo de más de 400 kilómetros, aunque solo una pequeña parte de él se puede visitar.

El Muro es un escenario de reivindicación que se ha llenado de pinturas y graffitis en los últimos años. Merece la pena tomarse el tiempo de observarlos, a la vez que se reflexiona sobre una situación a la que nunca se debía haber llegado y que, avanzado el siglo XXI, sigue sin vislumbrar su fin.

Muchas ONGs y reconocidos graffiteros han dejado su huella en este lugar.

The Walled Off Hotel

Banksy, posiblemente el graffitero más famoso del mundo, ostenta varias de sus mejores obras presentes en esta ciudad de Palestina. Aunque de ellas hablaremos luego, pues seguiremos por orden geográfico.

Y es que muy cerca del muro se encuentra The Walled Off Hotel, precisamente de Banksy. No tuvimos tiempo de entrar, pero fue fácilmente visible por su letrero y la figura de un chimpancé que te saluda a la puerta.

Su lema: «El hotel con las peores vistas del mundo».

Cuentan que el recinto es una auténtica galería de arte e incluso las habitaciones están personalizadas por artistas de la talla del propio Banksy, Dominque Petrin o Sami Musa.

Los graffitis de Banksy: Hombre lanzador de flores y Paloma con chaleco antibalas

Además de las pintadas del muro, hay dos obras que destacan por encima del resto y que seguro que habéis visto en algún lugar. Ambas, mundialmente conocidas, son de Banksy y las podréis observar aquí: en Cisjordania.

Siguiendo nuestro recorrido, en la misma calle que el hotel está el famoso graffiti: Paloma de la paz con chaleco antibalas (Armoured Dove). Su propósito es el de concienciar sobre la violencia que la guerra conlleva y, al parecer, está inspirado en el Guernica de Pablo Picasso.

Para la siguiente tomamos un taxi, que tardó unos 15 minutos. De repente, paró en una gasolinera. Pensamos que iba a rellenar combustible, pero nada más lejos de la realidad.

En un lateral, se encontraba el mural que ansiábamos conocer: una obra que impacta y sobre la que de nuevo os animamos a recapacitar: Hombre lanzador de flores (The flower thrower o Love is in the air, en inglés).

En este caso la obra critica que el conflicto sea inevitable, que no se haya sabido llevar la paz a la zona, a la vez que trata de animar a los palestinos a seguir luchando y no pierdan la esperanza.

Antes de seguir con este artículo, te animamos a que conozcas más sobre nosotros en esta página: Quiénes somos.

Basílica de la Natividad

A unos 25 minutos andando del Muro se encuentra el lugar más icónico de Belén. En una plaza no tan diferente a las que tenemos en Europa, en pleno centro de la ciudad, se levanta la Basílica de la Natividad. ¿Por qué es famosa? Sí, porque aquí se supone que nació Jesucristo.

A nuestra llegada nos abordó un guía, quien rápidamente nos introdujo en el interior y nos contó un par de secretos que creemos que es mejor que descubráis por vosotros mismos.

En el interior apenas había 10-12 turistas, haciendo cola para entrar en la Gruta de la Natividad, lo que comúnmente conocemos como el Portal de Belén.

La experiencia de su visita ya depende de cada uno. A mí, que soy ateo, no me entusiasmó; sin embargo, más de uno parecía entrar en trance al postrarse sobre el divino lugar.

La vuelta a Israel

A la vuelta, los laberintos los cruzamos solos. Era ya tarde, alrededor de las 8.30, y nuestra salida coincidía con el último bus que del lado israelí de la frontera te dejaba en el centro de Jerusalén.

Para entrar en Israel sí había control policial, pero fue muy laxo e incluso a Carina le permitieron pasar sin mirarle siquiera el pasaporte.

Habíamos visto Belén en apenas dos horas… y estábamos de regreso. A la próxima, nos lo tomaremos con más calma 🙂


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Diego Martínez Montero
Diego Martínez Monterohttps://elmejorblogdeviajes.com
Periodista con más de 15 años de experiencia y viajero compulsivo de afición. Ahora mismo estoy ya planeando nuestro próximo destino. Te lo cuento todo en https://elmejorblogdeviajes.com/

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