spot_img

¿Es seguro viajar a Israel en verano de 2023? No vayas sin leer esto antes


Si te gusta, comparte 🙂

Es la duda que nos surge a todos. Aquí nuestra experiencia con recomendaciones y consejos que tienes que saber

Antes de todo, os pedimos que visitéis la página del Ministerio de Exteriores de España sobre Israel, donde de manera actualizada conoceréis cuál es la situación del país y qué recomendaciones debéis tener en cuenta antes y durante vuestro viaje.

Una vez hecha la aclaración, pasamos a describir cómo fue nuestra experiencia. Hay muchas cosas que debéis saber, y os las contaremos todas, pero a modo de resumen: nuestro viaje a Israel fue seguro y no sentimos peligro en ningún momento.

Inciso: Nuestro viaje fue en la primavera de 2023, mucho habrá cambiado en el momento el que tú estés leyendo este artículo.

No olvides contratar tu seguro de viaje

Para entrar en Israel, necesitáis tener un seguro de viaje, aunque esto dependerá de cuando vayáis. En el momento en el que fuimos, éste debía cubrir tratamientos de COVID, además de la cobertura básica.

Nosotros contratamos el de Civitatis, por un precio cada uno de solo 15 euros para los cuatro días.

¿Qué piden cuándo aterrizas en Israel?

Llegamos a Israel el 5 de mayo de 2023, tres días después del fallecimiento de un líder palestino y con la escalada de violencia en su punto máximo de los últimos años. Huelga decir que había un punto de preocupación, sobre todo por parte de nuestros padres.

Nuestro primer contacto con el país fue al poner los pies sobre el suelo del Aeropuerto de Tel Aviv. Ya nos habían hablado de que en Israel había mucha seguridad y nos hallábamos en su principal puerta de entrada, así que estábamos preparados para preguntas, inspecciones y demás medidas.

Sin embargo, nada más lejos de la realidad. En Abu Dhabi o Marrakech (por citar algunos destinos), el control aeroportuario fue mayor.

El policía nos atendió a los dos al mismo tiempo, nos preguntó qué relación teníamos, de dónde veníamos y por qué viajábamos a Israel. En apenas dos minutos, nos dio el papel azul de registro y nos dejó pasar.

Ese papel TENÉIS QUE GUARDARLO Y LLEVARLO SIEMPRE CON VOSOTROS, os lo pueden requerir.

Por cierto, nadie nos pidió el seguro de viaje para entrar, ni en nuestro primer día ni tampoco después.

¿Es Israel peligroso?

Para nosotros no lo fue, en absoluto. Pero, de nuevo, y sin querer entrar a hablar del conflicto que mantiene con Palestina, ésta fue solo nuestra experiencia. Es posible que en otro momento sí pueda uno sentirse inseguro.

Al final de este post, os contaremos una batallita que nos dejo boquiabiertos, pero ya de vuelta del viaje.

Más allá de la situación geopolítica, en las calles no sentimos peligro en ningún momento. En Tel Aviv ni siquiera vimos demasiada seguridad. Disfrutamos de una urbe moderna, cosmopolita y llena de vida; abierta y segura, tanto por el día como por la noche.

En Jerusalén, sí se percibe un afán de control; no en vano es la capital, mezcla de culturas y religiones, y epicentro político de Israel. No sentimos miedo, pero sí nos impresionó ver tantos militares con el rifle al hombro, sobre todo aquellos que van vestidos de calle y pasean armados por el centro.

También aquí caminamos a nuestro antojo, saliendo incluso lejos del centro y por la noche; sin problemas.

Un judío ortodoxo y militares en Jerusalén

Control policial a la entrada de Jerusalén

En nuestro viaje en coche, solo tuvimos que pasar un control. Fue a la vuelta del Mar Muerto, a escasos 15 kilómetros de Jerusalén. Nada espectacular, de hecho pensábamos que era un peaje y nos alegramos viendo que no querían nuestro dinero, jajaja.

Era mediodía y no había demasiados coches, así que en poco más de 3 minutos conseguimos el primer puesto de la cola. Enseñamos los pasaportes y los papelitos azules que te entregan en el aeropuerto y te facultan para moverte por el país. 30 segundos, y estábamos de nuevo en marcha.

¿Llevas pistola… o algo?

Una de las anécdotas del viaje nos ocurrió en la capital: Jerusalén. Era nuestro segundo día y estábamos recorriendo la lujosa calle Mamilla.

Para entrar en un centro comercial, había que pasar un control de metales y, al menos en nuestro caso, también responder a una pregunta del miembro de seguridad allí presente:

«Do you have a gun… or something?»

-«Mmm, no«.

Un diálogo tan corto como intenso. Un examen que por lo visto aprobamos, porque tras mi respuesta nos permitió entrar sin problemas.

Accesos solo para musulmanes

Dentro de la Muralla de Jerusalén, es posible que os perdáis. A nosotros nos pasó. En algún momento tratamos de salir y en uno de esos intentos nos dimos de bruces con militares que regulaban el paso.

Ni cortos ni perezosos, nos dirigimos a cruzar, pero no nos dejaron. Ese acceso solo era para musulmanes, y por lo visto hay bastantes más. No conocemos con exactitud la política de entrada, pero evitad intentarlo si no profesáis el Islam.

Cruzar la frontera: de Israel a Palestina

Uno de los momentos que más esperábamos era el del viaje de Jerusalén a Belén. Ambas ciudades no solo separan dos países, dos religiones predominantes y dos maneras diferentes de entender el mundo; también dos territorios en conflicto permanente.

No sabíamos muy bien qué esperar, qué tan seguros nos sentiríamos o a qué controles nos debíamos someter.

Es importante aclarar que entramos a Palestina a pie, aunque también se puede hacer de otras maneras. La nuestra fue la de tomar el autobús 234 a las 5.30 de la tarde, bus que te deja en la misma frontera y te obliga luego a cruzar caminando de un país a otro.

Al término del trayecto, descendimos del vehículo y nos dirigimos al checkpoint, una especie de laberinto, con tornos a la entrada y a la salida, que recorrimos durante un par de minutos hasta poner pie en Belén.

Estábamos en otro país, pero nadie nos había preguntado nada… ni mucho menos inspeccionado.

A la vuelta, los laberintos los cruzamos solos. Era ya tarde, alrededor de las 8.30, y nuestra salida coincidía con el último bus que del lado israelí de la frontera te dejaba en el centro de Jerusalén.

Para entrar en Israel sí había control policial, pero fue muy laxo e incluso a Carina le permitieron pasar sin mirarle siquiera el pasaporte.

No obstante, si necesitáis sentíos más seguros o simplemente queréis alguien que os lleve a Belén y os explique con conocimiento, podéis ir a una visita organizada. Para reservar este Free Tour, pulsa en este botón.

El intenso interrogatorio a la salida del país

Durante cuatro días, habíamos viajado por Israel e incluso cruzado a Palestina, y no teníamos la sensación de un control extremo. Sí, nos habían pedido el pasaporte un par de veces, pero nadie nos había parado por la calle ni nos había hecho ningún interrogatorio.

Claro que lo mejor estaba reservado para el final. Regresamos al aeropuerto para volver a casa y, contrariamente a lo habitual, lo hicimos con tiempo de margen. Suerte la nuestra, porque no pudimos acceder a la zona de embarque hasta que nos dejaron.

El proceso duró, al menos, una hora. Primero una chica, luego un chico, después otra -la jefa-. Cada uno nos hacía diferentes preguntas, incluso a veces las mismas.

¿De qué os conocéis? ¿Dónde vivís? ¿Cuánto tiempo lleváis juntos? ¿Dónde habéis estado? ¿Os volvéis ya? ¿Estuvisteis en Marruecos hace dos meses?

Si tuviéramos prisa sería diferente. Pero, como no, diría que hasta disfruté de la experiencia. A cada interrogatorio procedía la correspondiente pedida de pasaporte.

En total, para que os hagáis una idea y antes de entrar en el avión, nos lo pidieron hasta en seis ocasiones. Otros pasajeros superaron el trance antes. Era, creo, cuestión de suerte.

Y eso que tenemos cara de majetes, que si no…

Los bombardeos: alarmas en la playa 24 horas después

Fuera bromas. Al día siguiente, ya en casa, las noticias nos sobresaltaron. En la tele aparecía un vídeo en una de las playas del centro de Tel Aviv, donde habíamos estado bañándonos hacía apenas 24 horas.

Las imágenes mostraban a personas huyendo despavoridas ante el incesante ruido de las alarmas. Ese día se produjeron un total de 200 bombardeos, decían, y los ciudadanos de Tel Aviv fueron instados a tomar refugio.

Fue ese tipo de noticias que te hacen pensar: en Israel nos sentimos muy seguros, pero es un país complejo en el que, sí, hay que tener muy en cuenta el contexto actual.


Si te gusta, comparte 🙂
Diego Martínez Montero
Diego Martínez Monterohttps://elmejorblogdeviajes.com
Periodista con más de 15 años de experiencia y viajero compulsivo de afición. Ahora mismo estoy ya planeando nuestro próximo destino. Te lo cuento todo en https://elmejorblogdeviajes.com/

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Todo lo que tienes que saber sobre el Shabat de Israel

¿Está todo cerrado? ¿También los restaurantes y supermercados? ¿Hay transporte? Respondemos a tus dudas para dejarte tranquil@ Si viajas a Israel, es casi inevitable que...

Alquilar un coche en Israel: Dónde aparcar, cómo conducir y la multa que nos comimos

Compartimos con vosotros nuestra experiencia alquilando un automóvil para ir de Tel Aviv a Jerusalén y al Mar Muerto. Llegas a un nuevo país y...

Cómo cruzar de Israel a Palestina: La aventura de pasar la frontera de Jerusalén a Belén

Es una experiencia única que impacta. ¿Andando? ¿En bus? Aquí todos los detalles. Si había un momento que esperábamos con ansia en nuestro viaje a...

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisement -spot_img

ÚLTIMOS ARTÍCULOS